Realmente
no sé porque lo hizo, pero pasó. Ella tan perfecta se acercó con una sonrisa,
al parecer no sentía miedo, quizás era nueva y no conocía mi oscura historia,
esa que me condenaba por siempre a la soledad. Yo almorzaba y ella traía un
envase con algo parecido a una ensalada de frutas. Preguntó si podía sentarse
junto a mí. Yo pensé que estaba loca al hacerlo, pero asentí como si no me
importara. Creo que la salvé al atravesar su garganta con ese cuchillo, jamás
le iría bien al estar con el hijo de un asesino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Bella e imposible como la ira al despertar cada mañana con el café ya frío con las ganas de denunciar al cabrón del piso de arriba...
-
10.393 km para ser recorridos en tan sólo un segundo quizás un poco más porque a veces fallan los cálculos pero eso no importa ...
-
Decidí entonces dar un poco menos a todo pensamiento extraño y permanecer en paz ante toda tempestad y mi cuerpo comenzó la má...
-
Con todas esas viejas causas en el bolsillo derecho de la chaqueta negra de siempre me quedé escuchando un poco de silencio a pesar del...
No hay comentarios:
Publicar un comentario